Sorprendente pinchazo en la casa del colista. La Escuela rompió su racha de victorias en uno de los escenarios menos esperados, ante un Simancas que logró llevar el partido a su terreno y privar al líder de una victoria que en ningún momento mereció. Exceso de relajación y falta de intensidad fueron las notas predominantes de un partido para olvidar. Pero no hay tiempo para las lamentaciones. Autocrítica y a pensar ya en el encuentro del próximo domingo. Llega el Sporting de Hortaleza. Y es que la jornada, al fin y al cabo, no fue tan negra como refleja el marcador. Las derrotas de Villa Rosa y Valdetorres hicieron menos malo el punto logrado por el equipo de Chema que, aunque ha pasado unas últimas horas difíciles, a partir de mañana deberá cambiar el chip y pensar en la gran cita del próximo domingo, la más importante de la temporada. Una fecha tachada en el calendario.
Sorprendió de inicio las caras nuevas y la disposición táctica del equipo, propiciada en buena parte por las numerosas bajas que acumula el vestuario. Donoso se colocaba en el lateral derecho, dejando un tanto huérfana la parcela ancha del campo. Pedro y Canet, que rindieron a un gran nivel en la primera mitad, se fueron desinflando con el paso de los minutos. Lo mismo le pasó al resto del equipo, que salió decidido a por el partido en los primeros compases. En un campo de reducidas dimensiones, la Escuela se hizo dueña del encuentro con balones largos que incomodaban y mucho a la zaga local.
No se hizo esperar el primer gol de la mañana. Saque de esquina botado a la perfección por Pedro que Gonzalo, otra semana más de cabeza, mandaba a la red. El gol, que debía aportar tranquilidad y confianza al equipo, se convirtió en un arma de doble filo que a la postre iba a resultar fatal para los intereses visitantes. Desde ese instante, el equipo jugó con una marcha menos. Lento, relajado y falto de ideas. Solo las acciones individuales de los hombres de arriba inquietaban la portería de Lavilla. Pudo ampliar la renta la Escuela, con una discutida cesión que Itu no supo materializar en gol. Al filo del descanso, una falta lejana sacada magistralmente por Pedro era rematada por Itu, paseándose el balón por la línea de gol ante el susurro de la grada. Así se llegó al descanso, con ventaja por la mínima para los visitantes y con la tranquilidad que le daba un Jesús que había actuado como mero espectador.
Tras el descanso, el decorado del partido cambió notablemente. Una torrija antológica se apoderó de los hombres de Chema que, con el paso de los minutos, fueron cediendo terreno a unos locales que poco a poco empezaban a creer en la remontada. Luna, técnico centrocampista con una zurda prodigiosa, movió los hilos para que su equipo empezase a enfocar la portería visitante con cierta asiduidad. Un disparo suyo desde 40 metros apunto estuvo de sorprender a un Jesús que, muy atento, no dio pie al gol de la jornada.
El último tramo del partido fue de auténtica locura. El Simancas, a base de agresividad - en el buen sentido de la palabra - y empuje, logró encerrar a una Escuela que trataba de defender su renta con uñas y dientes. Con una fachada muy distinta a la ofrecida en los últimos encuentros. Sin control del juego y con numerosas precipitaciones en ataque. Los malos presagios se cumplirían a falta de quince minutos para el final. En una falta lateral iba a llegar el empate por mediación de Mario, que no desaprovechaba el regalo de su compañero tras cederle el cuero de cabeza con toda la portería a placer.
Llegaban las prisas. A buenas horas, como diría aquel. Lo cierto es que la Escuela, con poco, volvió a gozar de buena oportunidades para llevarse los tres puntos. Eso sí, con otro susto de por medio. Viti, con un libre directo desde la frontal, hacía retumbar el larguero de la portería de Jesús con un testarazo que pudo haber empeorado aún más el panaroma. Fran puso la réplica en la jugada siguiente, con una gran jugada individual que definió en un mano a mano bien solventado por el guardameta local.
Itu tuvo la última a la salida de un corner, con un gran remate que jugó con las ilusiones de los aficionados tras ver como el balón salía lamiendo la cepa del poste. Así se llegó al final. Sabor amargo y caras largas de unos jugadores que sabían que habían dejado escapar una gran oportunidad para dar otro golpe a la liga. Pero ni antes éramos tan buenos ni ahora tan malos. La situación sigue siendo privilegiada y cualquier plantilla firmaría estar donde estamos. Máxima concentración porque llega la semana más importante del año. Podemos.
ALINEACIÓN: Jesús ♠, Donoso ♠, Pablo ♠, Itu ♠, Nacho ♠, Pedro ♠♠, Canet ♠, Álvaro ♠, Fran ♠, Dani ♠ y Gonzalo ♠. También jugaron Diego ♠, Chozas s.c.,Christian s.c. y Javi s.c.
GOLES: 0 - 1, m.18: Gonzalo. 1- 1, m.74: Mario.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésimo cuarta jornada de liga disputada en el Campo de la Almudena ante cerca de 70 espectadores.
EL CRACK - Pedro: Dentro de la mediocridad en la que se movió el equipo, sus destellos en la primera mitad fueron lo más destacado del encuentro. Dos grandes asistencias, una la del gol, pudieron romper definitivamente el choque.
Sorprendió de inicio las caras nuevas y la disposición táctica del equipo, propiciada en buena parte por las numerosas bajas que acumula el vestuario. Donoso se colocaba en el lateral derecho, dejando un tanto huérfana la parcela ancha del campo. Pedro y Canet, que rindieron a un gran nivel en la primera mitad, se fueron desinflando con el paso de los minutos. Lo mismo le pasó al resto del equipo, que salió decidido a por el partido en los primeros compases. En un campo de reducidas dimensiones, la Escuela se hizo dueña del encuentro con balones largos que incomodaban y mucho a la zaga local.
No se hizo esperar el primer gol de la mañana. Saque de esquina botado a la perfección por Pedro que Gonzalo, otra semana más de cabeza, mandaba a la red. El gol, que debía aportar tranquilidad y confianza al equipo, se convirtió en un arma de doble filo que a la postre iba a resultar fatal para los intereses visitantes. Desde ese instante, el equipo jugó con una marcha menos. Lento, relajado y falto de ideas. Solo las acciones individuales de los hombres de arriba inquietaban la portería de Lavilla. Pudo ampliar la renta la Escuela, con una discutida cesión que Itu no supo materializar en gol. Al filo del descanso, una falta lejana sacada magistralmente por Pedro era rematada por Itu, paseándose el balón por la línea de gol ante el susurro de la grada. Así se llegó al descanso, con ventaja por la mínima para los visitantes y con la tranquilidad que le daba un Jesús que había actuado como mero espectador.
Tras el descanso, el decorado del partido cambió notablemente. Una torrija antológica se apoderó de los hombres de Chema que, con el paso de los minutos, fueron cediendo terreno a unos locales que poco a poco empezaban a creer en la remontada. Luna, técnico centrocampista con una zurda prodigiosa, movió los hilos para que su equipo empezase a enfocar la portería visitante con cierta asiduidad. Un disparo suyo desde 40 metros apunto estuvo de sorprender a un Jesús que, muy atento, no dio pie al gol de la jornada.
El último tramo del partido fue de auténtica locura. El Simancas, a base de agresividad - en el buen sentido de la palabra - y empuje, logró encerrar a una Escuela que trataba de defender su renta con uñas y dientes. Con una fachada muy distinta a la ofrecida en los últimos encuentros. Sin control del juego y con numerosas precipitaciones en ataque. Los malos presagios se cumplirían a falta de quince minutos para el final. En una falta lateral iba a llegar el empate por mediación de Mario, que no desaprovechaba el regalo de su compañero tras cederle el cuero de cabeza con toda la portería a placer.
Llegaban las prisas. A buenas horas, como diría aquel. Lo cierto es que la Escuela, con poco, volvió a gozar de buena oportunidades para llevarse los tres puntos. Eso sí, con otro susto de por medio. Viti, con un libre directo desde la frontal, hacía retumbar el larguero de la portería de Jesús con un testarazo que pudo haber empeorado aún más el panaroma. Fran puso la réplica en la jugada siguiente, con una gran jugada individual que definió en un mano a mano bien solventado por el guardameta local.
Itu tuvo la última a la salida de un corner, con un gran remate que jugó con las ilusiones de los aficionados tras ver como el balón salía lamiendo la cepa del poste. Así se llegó al final. Sabor amargo y caras largas de unos jugadores que sabían que habían dejado escapar una gran oportunidad para dar otro golpe a la liga. Pero ni antes éramos tan buenos ni ahora tan malos. La situación sigue siendo privilegiada y cualquier plantilla firmaría estar donde estamos. Máxima concentración porque llega la semana más importante del año. Podemos.
ALINEACIÓN: Jesús ♠, Donoso ♠, Pablo ♠, Itu ♠, Nacho ♠, Pedro ♠♠, Canet ♠, Álvaro ♠, Fran ♠, Dani ♠ y Gonzalo ♠. También jugaron Diego ♠, Chozas s.c.,Christian s.c. y Javi s.c.
GOLES: 0 - 1, m.18: Gonzalo. 1- 1, m.74: Mario.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la vigésimo cuarta jornada de liga disputada en el Campo de la Almudena ante cerca de 70 espectadores.
EL CRACK - Pedro: Dentro de la mediocridad en la que se movió el equipo, sus destellos en la primera mitad fueron lo más destacado del encuentro. Dos grandes asistencias, una la del gol, pudieron romper definitivamente el choque.

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